Descubriendo todas las facetas de Marco Antonio Malave

Hola a todos quienes me honran leyendo mis publicaciones, soy Marco Antonio Malave y les escribo desde uno de los lugares más bellos e inspiradores de todo el planeta, Venezuela una tierra que enamora y que aunque esté pasando por momentos difíciles, sigo siendo una excelente opción para disfrutar de paisajes únicos , de las mejores playas del mundo y de una de las gastronomías más exquisitas.

Mi intención principal es servir de inspiración para todos aquellos que quieren descubrir esta tierra de gracia, más allá de las tribulaciones políticas que atraviesa actualmente, ayudándolos a escoger los mejores destinos, lo que seguramente les evitará algunos dolores de cabeza tratando de conseguir información veraz y oportuna sobre cómo hacer turismo en Venezuela.

Comenzaré diciendo que hasta hace una década mi interés por viajar no se había convertido en la pasión que hoy representa para mi; sin embargo tuve la oportunidad de venir a Venezuela y descubrir su historia y algunos de los lugares tan hermosos que esconde su geografía, desde siempre la historia y la geografía me han interesado mucho y esta fue la oportunidad perfecto para estudiarlas.

El viaje a Venezuela fue algo que no había preparado, unos amigos me invitaron, querían que los acompañara a ver un par de juegos de La Vinotinto, la selección venezolana de fútbol, que participaba para las eliminatorias del Mundial FIFA Sudáfrica 2010, me anime, soy un gran fanático del fútbol, un hincha de La Celeste y decidí viajar con ellos a aquellas tierras, que sin saberlo en ese momento, me cautivarían tanto.

Al darles la noticia de que los acompañaría mis amigos sorprendidos me dijeron por fin Marco Antonio Malave se anima a viajar con nosotros, seguro después de este viaje él será quien quiera volver a viajar a Venezuela cuando descubra que allí se encuentran unas de las mujeres más bellas del planeta, algo que resultó totalmente cierto, las mujeres venezolanas me cautivaron.

Mi primera vez en Venezuela Marco Antonio Malave

 

Llegue a Venezuela a través del Aeropuerto Internacional Simón Bolívar en Maiquetía en el estado Vargas, mis amigos habían reservado unas habitaciones en un hotel cercano al aeropuerto, ya que era día jueves y el sábado viajaríamos a la ciudad de San Cristóbal para ver el domingo el Juego entre Venezuela y Brasil en el templo sagrado del fútbol en Venezuela el Polideportivo de Pueblo Nuevo.

Marco Antonio Malave
Marco Antonio Malave

Disfrutaríamos dos días en las mejores playas del litoral de la Guaira, así que decidí conocer lo más posible y documentar todo fotográficamente, soy desde mi niñez un aficionado a la fotografía, un tío me regalṕ una vieja cámara Zenith rusa con la que descubrí mi amor por la fotografía, ya en mi primer viaje a Venezuela contaba con una cámara digital profesional y un par de lentes zoom.

La llegada a la playa con mis amigos fue para mí algo mágico, arenas blancas, aguas azules cristalinas, cálidas y de oleaje suave, luego de instalarnos bajo una sombrilla para protegernos del sol, tuve la primera visión de las mujeres de este país, había en la playa una gran cantidad de mujeres con cuerpos espectaculares y con distintos tonos de piel, quedé deslumbrado y me enamoré a primera vista de la mujer venezolana.

Cerca de nosotros se encontraba un grupo de personas, hombres y mujeres que estaban pasando un día en la playa, algo común en Venezuela, ya que su clima tan agradable permite que se pueda disfrutar de la playa en cualquier época del año, pronto comenzaron a conversar con nosotros y nos integraron a su grupo como si nos conocieran de toda la vida.

Yo me presenté diciendo me llamo Marco Antonio Malave, pero la formalidad a los venezolanos le importa muy poco y comenzaron a llamarme marquitos, nos dieron cerveza bien fría y nos hicieron sentir como parte de ellos, incluso nos invitaron a comer pescado frito y tostones de plátano verde en un pequeño restaurante a orillas de la playa.

Mi primer encuentro con la gastronomía venezolana fue maravilloso, un mundo nuevo de aromas y sabores que se abría a mis sentidos, quería probar todo, esa misma noche fuimos a comer arepas, yo escogí una de reina pepiada, una ensalada de aguacate y pollo, su sabor me encantó y me hizo sentir que quería descubrir más de los sabores de la cocina de esta tierra.

Viviendo la pasión del fútbol 

El sábado a primera hora de la mañana tomamos el avión para San Cristóbal, ellos le dicen el madrugador, en apenas 40 minutos llegamos al aeropuerto y de allí buscamos un auto de alquiler para dirigirnos a la ciudad, al hotel donde nos hospedamos, apenas dejamos las maletas queríamos ver el ambiente futbolero y comer al típico de los andes.

Fuimos a comer pasteles andinos o gochos, una forma de nombrar el gentilicio andino, resultaron ser una maravilla y probamos todos lo tipo que había, de carne con arroz, de queso, de pollo, de carne mechada, entre otros sabores que logró recordar, yo tome agua panela y mis amigos probaron una bebida a base de arroz llamada masato.

Quiero hacer un punto aparte para comentar sobre las salsas y picantes que ponen para acompañar los pasteles, son riquísimas y no puedes dejar de colocarlas en los pasteles, cada negocio las prepara con sus propias recetas e ingenio y son una tradición en toda la región andina.

Paseamos por toda la ciudad era impresionante el ambiente, la gente de San Cristóbal realmente vive el fútbol se reúnen en cada esquina vitorean su selección, cantan bailan y disfrutan de un deporte que se ha convertido en los últimos años en una pasión nacional.

Por la noche nos fuimos de fiesta, nos recomendaron que fuéramos a Barrio Obrero, una zona muy linda de la ciudad con una gran cantidad de locales nocturnos y mucha gente en las calles disfrutando de la noche y preparándose para el juego que al otro día se celebraba en el polideportivo de Pueblo Nuevo, la Vinotinto enfrentaba nada más y nada menos que a la selección de Brasil, única pentacampeona del mundo.

Un hincha celeste en los partidos de la Vinotinto

En el estadio todo era una fiesta, tuvimos que irnos una horas antes para poder entrar, la zona que circunda el polideportivo era una fiesta vinotinto, todo el mundo iba con la franela de la selección y cantaban ¡que viva, que viva La Vinotinto!, cantamos con ellos y nos bebimos unas cervezas muy frías, para relajarnos y preparamos para el encuentro.

Durante el juego la gente canta a su selección y le grita al contrario, todos se abrazan y corean el nombre de sus jugadores, por todos los lados se escucha el grito Sí se puede, para animar a los jugadores de La Vinotinto que enfrentan a un rival de gran experiencia y fortaleza.

Lamentablemente la selección de Venezuela cayó derrotada ante el coloso del sur, nos fuimos a seguir de fiesta y a prepararnos para partir a nuestro próximo destino la ciudad de Puerto La Cruz, donde el siguiente miércoles Venezuela enfrentaría a Uruguay, una alegría y una decepción, la alegría conocer una ciudad tan hermosa con gentes tan linda y agradables, además de ver a la selección de fútbol de mí país jugar.

La tristeza: los lanceros de la Vinotinto mostraron su alto nivel futbolístico y derrotaron a la selección charrúa, mi selección, la celeste recibió tres goles y sólo pudo anotar uno, pero igual me divertí mucho durante el y fue una experiencia increíble que cambió mi vida, así que dije Marco Antonio Malave tu tienes que descubrir el mundo.

¿Todo este cuento para qué?

Mi intención es poder ayudar ayudar a las personas a que descubran su pasión y puedan disfrutar de ella el mayor tiempo posible, la mía es viajar, disfrutar de lugares nuevos, conocer su historia y asesorarlos con mis fotografías, eso lo descubrí en mi primer viaje a Venezuela, por ello adoro esa tierra y cada vez que puedo vuelvo a ella para conocerla más.

Todos debemos tratar de ser felices a nuestra manera y hacer lo que nos gusta, así la vida será más dichosa y nosotros mejores personas, por ello tengo este blog como un espacio abierto a todo aquellos que quieran compartir algunas de sus vivencias con Marco Antonio Malave y con quienes siguen mis publicaciones, esperando que puedan servir de apoyo para quienes quieren emprender su primer viaje.

Yo descubrí el placer de viajar y conocer la historia y las costumbres de los lugares que visito y entendí que soy muy feliz haciéndolo y quiero contarle a todos mis experiencias, tal vez no soy un gran escritor, pero en todo lo que escribo va un pedacito de mi alma.

El mundo dejó de ser un lugar ancho y ajeno, ahora se puede viajar a cualquier lugar que se desee y tener amigos y conversar con ellos sin importar donde se encuentre, esa es la magia de las redes sociales, vivimos en una aldea global y tenemos que disfrutar de ella, sin prejuicios y limitaciones, así que cuenta con mi apoyo cuando quieras abrir tus alas y volar al lugar que más llama tu atención.